Curiosidades, entretenimiento y explicaciones cuasi-científicas

¿Por qué se forman calambres en las piernas?

Ahora que está tan moda tomar como gimnasio todas las calles de nuestras ciudades y empezar a correr durante kilómetros y kilómetros, tienes que tener cuidado con una de las lesiones más comunes que puedes sufrir: los calambres en las piernas. Hoy en La Vida Cotidiana te enseñaremos por qué se forman y cómo puedes actuar para evitarlos y también cómo prevenirlos.

Lo podemos llamar de muchas formas: jogging, running, salir a correr, dar una vuelta rápida, etc. pero en lo que todo el mundo coincide es que correr por las calles y por los itinerarios habilitados para ello en nuestras ciudades está en auge y son muchas las personas que han decidido optar por este deporte por varios motivos:

  • economía
  • contacto directo con la naturaleza (dependiente por donde salgas a correr)
  • una actividad que se puede hacer en compañía
  • se adapta a tus horarios…

pero alguna vez podemos tener alguna sorpresa con los calambres en las piernas.

calambre

¿Por qué se producen los calambres?

Lo habitual es que se produzcan por varios motivos que están muchas veces encadenados unos con otros.

Una ausencia de estiramientos previos al ejercicio en las piernas puede ser peligroso ya que vas a hacer una actividad prolongada de los músculos de esta zona, estás enviando continuamente señales al cerebro para que los músculos de tus piernas sigan trabajando y trabajando y si no has preparado previamente tus piernas puede que en cualquier momento éstas te digan basta y en un movimiento totalmente involuntario y sin previo aviso te lleves un doloroso calambre que te obligue a parar.

La hidratación también es clave porque la deshidratación es una forma de que los calambres actúen de forma repentina en tus piernas debido a que los músculos se quedan sin líquido. Por ello debes hidratarte antes, durante y después del ejercicio.

Tus zapatillas son clave.  Utiliza zapatillas de deporte con las que vayas cómodo, sin que sufras molestias al caminar ni al correr en tus piernas ya que si los músculos están en tensión o no están del todo cómodos por culpa de las zapatillas  la situación de que se dé un calambre en tus piernas será más elevada.

¿Cómo calmar el dolor de los calambres?

Si durante la práctica de tu deporte favorito tienes la mala suerte de sufrir un calambre tienes que parar de realizar esta actividad. No fuerces la máquina, tu cuerpo te está alertando de que estás llegando a una situación límite y si continúas puede ser peor al incrementarse más y más este terrible dolor.

Una vez te hayas detenido, estira la zona afectada e incluso date un masaje en esta zona para calmar el dolor. Es posible que al pasarse el calambre aún te cueste hasta caminar, es normal ya que el músculo ha sufrido de forma repentina una fatiga muy importante y hasta volver a la normalidad necesita su tiempo.

A veces, si el calambre ha sido muy importante puede que tengas que detener la práctica de tu deporte favorito unos días para asegurarte de que el músculo está totalmente recuperado antes de volver a ejercitarlo de forma tan continua.

 

calambre

Un elemento clave, ya no para calmar este dolor sino para prevenirlos, es la alimentación. Una dieta rica en potasio, calcio y magnesio es casi elemental para que evitar estos calambres. Por ello, por ejemplo, algunos tenistas toman plátanos, ricos en potasio, en los descansos entre puntos.

Además se debe evitar el sedentarismo y la obesidad en todo momento. Puede que sea algo obvio pero estamos obligados en recordarlo.

¿Sólo dan calambres al hacer ejercicio?

Por supuesto que no. Puede ser una de las causas más frecuentes pero puedes sufrir calambres en otros momentos de tu día a día. Un ejemplo muy común es el calambre, o también llamada rampa, que se sufre a veces al dormir. Un dolor terrible al hacer un movimiento o un gesto raro con la pierna que termine por subirse el gemelo y tú desvelándote.

En este caso te aconsejamos desde la experiencia aunque pueda ser doloroso y no muy fácil de hacer. Siéntate en el lado de la cama y coloca el pie con la planta totalmente apoyada en el suelo y si es sin calcetín mejor. Verás cómo poco a poco se te calma este insufrible dolor.

Para despedirnos te decimos que uses el sentido común al sufrir un calambre en las piernas y te recordamos que no fuerces la máquina porque las consecuencias pueden ser terribles.

 Si quieres comentarnos tus terribles experiencias con los calambres o nos quieres aportar más soluciones para combatirlos no dudes en hacerlo.

Un saludo.

La Vida Cotidiana.

One Comment

  1. Juan Jose Guardamagna

    30 Octubre, 2015 at 22:15

    Muy bueno el artículo sobre los calambres. Hago solo natación, en forma diaria, nado alrededor de 1200 metros por día, tengo 68 años y hace ocho años fui operado del corazón, cuatro by pass, tomo atorvastatin y sufro de muchos calambres,pero no me detengo. Puedo recibir algún consejo. Gracias.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *