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Nuestra siesta … ¿beneficia o perjudica?

Una de las mejores exportaciones que se ha hecho desde España, un producto inmaterial que todo el mundo quiere consumir casi sin excepción: la siesta. Algunos la idolatran, otros no creen que sea tan buena. En La Vida Cotidiana te damos la información que te aclararán las verdades y mentiras de la siesta.

Nosotros somos unos defensores a ultranza de la siesta por lo que todo lo que vas a leer serán beneficios pero sabemos que hay que ponerle límites para que no se nos vaya de las manos y se enlace la siesta de después de comer con el sueño nocturno, que a todos nos ha pasado y nos pasará, pero no es lo más adecuado.

La siesta perfecta

Si lo que quieres es experimentar la siesta ideal te vamos a dar unos parámetros que tienes que seguir al pie de la letra.

  • Elige un lugar sin ruidos. No vale tener la televisión o música de fondo porque el cerebro no desconectará del todo y no conseguirá el descanso buscado.
  • Apaga las luces y baja las persianas para intentar reproducir una situación de nocturnidad.
  • El lugar idóneo para practicarla es donde puedas tumbarte: una cama o un sofá pueden ser los más acertados.
  • Si eres de sueño fácil y puedes dormir siempre que quieras, te recomendamos que no te la eches ni muy temprano ni muy tarde, es decir, ni a una hora muy cercana a la que te has levantado ni cercana a la de acostarte. Es por esto que lo ideal es dormir después de comer, que además es cuando el cuerpo te lo pide.
  • Lo último y más importante, ¡ponte la alarma! La siesta perfecta debe durar entre 20 y 30 minutos. Si dura más, puedes levantarte en peores condiciones de cansancio que cuando te acostaste.

Siesta

Pero claro, esto es como todo, no hay dos personas iguales por lo que estas indicaciones puede que no vayan contigo y que, por ejemplo, necesites una hora diaria de siesta o que tu postura ideal para dormir la siesta sea sentado para que no te de pereza levantarte.

¿En qué beneficia la siesta a nuestro cuerpo?

Hubo un tiempo, puede que actualmente todavía haya gente que lo hace, que la siesta se asociaba al vago que después de comer se tumba en cualquier sitio con la única función de no trabajar.

Pues bien, este invento es totalmente beneficioso para nuestro organismo. Algunos de estas innumerables ventajas son:

  • Permite que tu cerebro descanse y vuelva con las pilas cargadas para trabajar. Por lo que después de la pausa para comer en el trabajo intenta echarte 20 minutos para retomar con fuerza la jornada de tarde.
  • Elimina el estrés acumulado de la mañana así que después de tu siesta diaria verás las cosas de otra forma. Lo que antes veías imposible seguro que ahora lo ves capaz de hacer.
  • Relaja nuestros músculos para volver a la actividad laboral más relajado y con mayor energía física.
  • Completa nuestro ciclo de sueño en esas noches en las que ha sido imposible dormir las ocho horas reglamentarias. La siesta completa el sueño que necesita nuestro cuerpo para rendir al máximo.

Dormir la siesta hace que engordes más, ¿mito o verdad?

Veamos, nuestro organismo va a realizar sus funciones digestivas estemos dormidos o no pero claro, esto como la pescadilla que se come la cola, si pasas mucho tiempo durmiendo la siesta no podrás hacer otras actividades como algo de deporte.

Por tanto, la siesta hace que engordes si por dormirla en un tiempo muy prolongado te quita tiempo para tus actividades deportivas que tuvieras programadas, obviamente.

Pero eso no quiere decir que no puedas dormir siestas eternas, ni mucho menos, es más pensamos que de vez en cuando es totalmente necesarias una buena siesta en las que se pierde la noción del tiempo por completo.

Esos días, si no te quieres sentir mal contigo mism@ simplemente no tomes comidas copiosas, algo ligerito (tampoco te va a pedir el cuerpo comer hasta saciarte). Con la única actividad de tu cuerpo de dormir la aportación calórica que le tienes que aportar es mínima.

Siesta

Nuestra conclusión: siempre que tengáis oportunidad, no lo dudéis, tomaros un respiro y descansad vuestros 20-30 minutos. No podemos dejar que esta gran costumbre se pierda y caiga en el olvido.

Seguro que has tenido alguna experiencia de siestas eternas o alguna anécdota mientras que la dormías. ¡Compártela con todos nosotros!

Un saludo. La Vida Cotidiana.

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