Cómo abrir una maleta con candado

La facilidad de abrir una maleta con candado

Una de las cosas que más nos pueden preocupar cuando hacemos un viaje «grande» es no mantener el control con la maleta. Aunque aparentemente la gente tiene varias formas de aumentar la seguridad por la maleta, ya sea envolverla en plástico (¡maldita sea!, ¿no sabéis lo de la isla de basura?) o ponerle un candado a la cerradura. Con eso pensamos que estamos «a salvo», ¿verdad? ¡Uhmmmm! vamos a verlo. Uhmm. ¿Cómo podríamos resumir lo de poner un candado en una maleta? Vamos a intentarlo…

 einstein maleta

Aunque la maleta con candado pueda persuadir a más de uno, habrá cada hijo de su madre que conozca este truco (perdón por compartirlo 🙁 ). Una cremallera no supone ningún inconveniente para todo amante de lo ajeno. Un poco de dificultad sí, pero nada.

¿Qué instrumentos hacen falta para abrir una maleta de cremallera con candado?

 Un rayo catódico (el más caro, a ser posible), un mono de la patagonia, una cerradura de carruaje del siglo XVIII y un hipster con gafas de sol.

¡Al contrario! Nada de eso. ¿Que qué necesitamos? un simple bolígrafo o, en sustitución cualquier objeto medianamente punzante. Decimos bolígrafo porque en el vídeo utiliza eso y porque es un objeto muy común en nuestra vida cotidiana, ¿no?

No creo que ni haga falta contar o explicar cómo realiza el procedimiento de apertura de una maleta con cremallera y candado, pues en el vídeo se ve tan sumamente fácil que nos tira por tierra rapidamente cualquier idea que teníamos sobre «protección» o «seguridad».

Atentos. ¿Estáis preparados?

¿Cómo evitar esta «violación de privacidad»?

La cremallera se desarrolló para cerrar un elemento, ya sea una prenda de vestir, un bolso, una tela o una maleta, entre otros. Nunca ha sido un sistema de protección de algo ante el ojo ajeno. Es una herramienta muy sencilla y no tiene sistema de defensa, protección o materiales de alta resistencia ante el forcejeo.

Para ello, una solución es, en vez de comprar maletas de cremallera, optar por aquellas que llevan una contraseña embebida en la maleta y tiene cierre a presión. Ese que pulsas, encajas y sueltas, y para abrir tienes que pulsar. Ahí no hay bolígrafo que valga.

Este sistema de seguridad garantiza una mayor privacidad, aunque, ya se sabe, si quieren robar la maleta, siempre lo pueden hacer. La cogen, se la llevan a casa, y ya es cuestión de darle hachazos hasta abrirla. Así de fácil. Sin embargo, se lo pondremos un poco difícil a esta gente, ¿no?

Hay una viaje profecía gitana que asegura que si no compartes este artículo te abrirán la maleta de cremallera con un bolígrafo. No se si es verdad o mentira, pero por si las moscas… ¿Ha colado? 🙂

Un saludo. La vida cotidiana.