Curiosidades, entretenimiento y explicaciones cuasi-científicas

Cómo efectuar la maniobra de Heimlich

Heimlich y la curiosa forma de evitar un atragantamiento

Hace unos días nos dio por publicar ciertos «manuales» en los que intentábamos mostrar como realizar determinadas técnicas que podían salvar vida. Por ejemplo, os comentamos en un artículo pasado cómo reconocer un ictus rápidamente y llamar a los servicios de emergencia. Hoy seguimos en nuestro particular ejercicio didáctico para mostraros cómo actuar ante un atragantamiento (propio o ajeno) a través de la maniobra de Heimlich. ¡Puede salvar vidas!

¿Qué es exactamente la maniobra de Heimlich?

Esta es una técnica en honor al Doctor Henry Heimlich para ayudar a desobstruir las vías respiratorias como consecuencia de un atragantamiento o bien por un ataque de asma. Es bastante común haberlo pasado alguna vez mal cuando nos hemos metido a la boca trozos de alimentos demasiado grandes y los hemos tragado sin realizar bien la función de masticar. Hay veces que se pueden obstruir las vías respiratorias y sin una acción rápida se puede llegar a la muerte. Ojo con esto, no es ni será el primer caso.

Por eso es importante tener como mínimo una ligera idea a la hora de realizar esta técnica que, al fin y al cabo, es bastante sencilla.

¿Qué hacer si nos atragantamos estando solos?

Maniobra de Heimlich en sillaLa maniobra de Heimlich también es efectiva si nos la hacemos a nosotros mismos, solo que la técnica cambia y, por supuesto, la cosa se complica. Suficiente tenemos con estar asfixiándonos como para encima tener que pensar con claridad y efectuar la maniobra. Sin embargo, no hay otra. Si quieres salvar tu propia vida (es muy común comer o cenar sólo en casa y nos puedes pasar).

Hay dos formas de hacerlo y lo mejor es que practiques uno o tengas localizado un objeto de la casa para inmediatamente ir hacia el en casa de que ocurra algo de esto. En situaciones críticas, tener las mente preparada te beneficiará enormemente, como quien ensaya un simulacro de incendio, por ejemplo.

________________________________________________________________________________

Con nuestras propias manos

En esta técnica haremos exactamente lo mismo que le hacíamos a otra persona, solo que ahora nos salvamos nuestra propia vida 😉 :

  1. Nos abrazamos a nosotros mismos con el pulgar apuntando a nuestra parrilla costal.
  2. Nos sujetamos el puño con la otra mano y hacemos movimiento enérgicos hacia dentro y hacia arriba

Con un objeto de la casa

En esta técnica necesitamos un objeto sobre el que poder apoyarnos, ya sea el respaldo de una silla, una mesa, una barandilla, etc. Simplemente consiste en apoyar el abdomen con dicha superficie y empujar y presionar repetidas veces hasta que el objeto deje de obstruir las vías respiratorias.

El tiempo es vital, por eso es importante dedicar 5 minutos de tu vida a localizar un objeto así cercano al sitio donde sueles comer o cenar, así si ocurre, no pierdes segundos vitales en localizar el mejor objeto, o has de salir de esa habitación a buscarlo. Recuerda que con el movimiento se pierde oxígeno.

¿Cómo actuar si la persona atragantada es obesa o está embarazada?

Para cualquier de estos dos casos la técnica tal y como la hemos aprendido puede no funcionar. Sin embargo, la Cruz Roja ha investigado una nueva forma de evitar atragantamientos a partir de un nuevo uso de esta técnica. Consiste en golpear fuertemente la espalda (como cuando también nos daban a nosotros cuando tosíamos o se nos iba la comida «para el otro lado»). Lo idea es combinar la técnica de los golpes secos en la espalda con la forma de ejecución habitual. De esta manera es mucho más efectiva para casos concretos como estos, embarazadas o personas excesivamente obesas.

Como siempre se dice, más vale una imagen o un video que 1.000 palabras, así que aquí os dejamos esta guía para comprender la ejecución de la maniobra de Heimlich.

¿Cuál será el próximo artículo en la sección «la vida cotidiana» que queréis que subamos? ¡Se aceptan sugerencias en las redes sociales y comentarios!

 Un saludo. La vida cotidiana.

¡Vota este artículo!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *