¿Cómo funciona el ventilador sin aspas?

El ventilador es algo vital para muchos de nosotros en los calurosos días de verano. No se concibe una siesta de una tarde de agosto sin estar cerca de un ventilador que trate de hacerte más llevadera la existencia, a no ser que tengas aire acondicionado, claro. Por ello estás obligado a descubrir un nuevo tipo de ventilador que existe en el mercado, el ventilador sin aspas.

Puede parecer un elemento que te parezca totalmente novedoso, pero en realidad este tipo de ventilador está ya varios años en el mercado. Lo puedes encontrar como el ventilador sin aspas de Dyson. Éste último es la persona que inventó y perfeccionó este singular electrodoméstico, y del que hablaremos más adelante.

Aparentemente podría parecer que es brujería: ¿cómo un ventilador va a aportarnos aire si no es con aspas? En este caso las apariencias engañan porque las aspas existen, sí, pero están ocultas.

Ejemplo ventilador sin aspas

¿Cómo funciona?

Como podéis observar, la base del ventilador tiene una gran presencia en el conjunto del elemento, por lo que algo esconde en su interior. En efecto, dentro de esta base circular se localiza todo el sistema que hace que el ventilador nos aporte el aire deseado.

Como veis, existen una serie de ranuras que se extienden en todo el cilindro de la base, por ahí entra el aire del exterior necesario para que el ventilador funcione.

El aire que entra se dirige hacia el centro del cilindro captado por unas aspas (aquí está el verdadero ventilador).

Estas aspas no son las típicas que conocemos y vemos en nuestros ventiladores sino que permiten redireccionar el aire hacia los aros que conforma la parte superior del ventilador, por donde sale finalmente el aire que nosotros recibimos.

Te hemos hecho una descripción muy básica del funcionamiento de este tipo de ventilador. Hay muchos años de trabajo detrás y varias leyes físicas que permiten este funcionamiento, como procesos de inducción y arrastre (que permiten, entre otras cosas, que la velocidad de salida del aire sea hasta de 15 veces mayor que la de captación por las ranuras inferiores ya comentadas) y un gran diseño aerodinámico y de producto para que el ventilador sin aspas de Dyson tenga esta forma tan apetecible de tener en casa.

Te mostramos un vídeo donde puedes ver mejor su funcionamiento:

El inventor: James Dyson

Este ventilador no es fruto de un momento de lucidez sino de muchas pruebas de ensayo y error, muchos prototipos y noches en vela de trabajo. Bien lo sabe James Dyson. Un inventor inglés que empezó en este mucho en los años 70 mientras que limpiaba con su aspiradora vio que el poder de succión era menor cuando la bolsa de su interior estaba llena del polvo y la suciedad recogida. Algo obvio, podemos pensar. Pero fue él quien empezó a investigar y a crear cientos, incluso miles de prototipos y tras 5 años de trabajo inventar la primera aspiradora sin bolsa.

james Dyson y ventilador sin aspas

Fue el inicio de su exitosa trayectoria. Desde 1993 está al frente de la empresa Dyson en Inglaterra y apuesta con firmeza por el departamento de I+D porque nunca se sabe dónde puede estar el nuevo invento revolucionario.

Ventajas del ventilador sin aspas

El ventilador sin aspas aporta unas características que los ventiladores convencionales no pueden llegar a igualar.

Una de ellas es la disminución del ruido. Como habéis visto en el vídeo, si no lo habéis hecho aún estáis a tiempo, en el interior de la base se insonoriza parte del ruido que aportan las aspas. El ruido que produce este nuevo ventilador es casi un 75% menos que el que produce un convencional.

Otra característica es la uniformidad del aire producido. Y es que hemos leído comentarios de gente que afirma que se lo ponían para dormir a una potencia baja y sentían como una ligera brisa. Todo un lujo en las insufribles noches cálidas de verano.

Mujer y ventilador sin aspas

Comparativa entre el ventilador con aspas y sin aspas

En cuanto a la comparación del propio producto en sí, el ventilador sin aspas también gana la batalla, sobre todo por tres importantes aspectos:

  1. La seguridad. El ventilador sin aspas, obviamente, no tiene aspas mientras que el convencional si, siendo un importante peligro sobre todo para los más pequeños, y más aún si las rejillas de protección no dan la suficiente seguridad.
  2. La limpieza para quitar la suciedad acumulada. Vale, los dos hay que limpiarlos, no se ha inventado aún un ventilador que se autolimpie. Pero al contrario que el ventilador con aspas, al que hay que desmontar la rejilla de protección y que también hay que limpiar, para acceder a las aspas, el ventilador sin aspas se limpia fácilmente mediante un paño con mucha más comodidad.
  3. El ajuste. El ventilador sin aspas permite un giro sobre su propio eje que permite que la rotación abarque hasta unos 140º. En cambio, el ventilador con aspas da muchos más problemas para que el aire llegue al máximo de espacio posible siendo además más pesados e incómodos.

Como veis, el ventilador sin aspas tiene todas las de ganar para colonizar nuestras casas. ¿Qué pensáis? Os invitamos a que comentéis qué os parece lo que ofrece el ventilador sin aspas.

Un saludo. La vida cotidiana.

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