Comprar un coche de segunda mano, ¿Qué revisar?

Es un hecho que durante la crisis que hemos sufrido y seguimos sufriendo ha habido un aumento en las compras de coches de segunda mano ya que se intenta controlar el gasto y se va un poco a lo más barato. Por eso hoy vamos a ver qué debemos comprobar y revisar en un coche de segunda mano a la hora de comprarlo.

Por supuesto ya os digo que esto es un mini recopilatorio personal de lo que he ido escuchando y leyendo a lo largo de mi no tan larga vida, ya que el tema siempre me ha interesado y cuando he podido siempre he intentado aprender algo, por lo que desde ya os digo que este post va dirigido a un público que obviamente no es profesional (de hecho si un profesional ha llegado a este post… debería recapacitar) y está escrito por un amateur como yo que se ha planteado el comprarse un coche de segunda mano.

comprar coche de segunda mano

Lo primero y primordial a la hora de comprar un coche de segunda mano es acercarnos a tráfico y pedir una nota simple sobre ese coche. Al saber la matrícula y pagando una tasa (creo que suele rondar los 8€ pero ya sabéis que estas cosas no paran de subirlas) vamos a tener acceso a información importantísima como puede ser:

Saber el número de propietarios que ha tenido el coche, ya que no es lo mismo un único propietario que seis o que directamente haya pertenecido a alguna empresa de alquileres de vehículos (de estos coche no me fiaría ni un pelo ya que han pasado por multitud de manos que como no es su coche, no los tratan del todo bien, por no decir cosas peores…).

Otra cosa importante que nos dirá esta nota simple es si sobre ese vehículo existe algún tipo de carga, ya sean multas, embargos , pagos del impuesto de circulación y cosas por el estilo. Por eso este debería ser siempre el primer paso, ya que imagínate que lo compras y resulta que el coche está embargado (no son pocas las personas a las que les pasa esto).

El número de bastidor, nunca está de más comprobar que el número de bastidor que aparece en la documentación coincide con el del coche.

En temas de papeleos siempre intentaremos buscar coches a los que el mantenimiento que se le ha realizado y los recambios que se hayan producido en el sean acreditables, ya sea por facturas en talleres, libros de mantenimiento en talleres oficiales, etc… Si por lo que sea no tienen acceso a esta documentación, empezad a sospechar, son muchas las triquiñuelas que se hacen en el mundo de la segunda mano.

Si realizáis la compra a través de una gestoría, normalmente son ellos los que se encargan de ver todo este tipo de cosas, pero como este post lo vamos a enfocar desde el punto de vista de alguien normal que no sabe mucho sobre el tema y quiere hacerlo todo él solo para ahorrar… seguiremos, aunque siempre será mejor dejar las cosas en manos de profesionales (aunque nos cueste un poco más).

Qué revisar al comprar un coche de segunda mano

Lo idóneo para comprar un coche de segunda mano es que un mecánico de confianza le haga una revisión a fondo para ver si da su visto bueno a la compra o no, pero sigamos suponiendo que somos unos valientes y nosotros solos vamos a revisar el coche… ¿Qué debemos comprobar?

El exterior del coche

Empecemos por el exterior, y recordad que por muy bien que parezca algo por fuera… puede estar muy mal por dentro, que un cuidado exterior no os engañe. Revisad la carrocería del coche en buscar de imperfecciones, como no creo que tengáis un medidor de anchura de la pintura no sabréis si el coche ha sido repintado, por lo que una buena pregunta al dueño sería ¿Ha pintado usted el coche?¿Por qué?, ya que muchas veces un repintado suele significar que el coche ha sufrido algún accidente y ha tenido que pasar por chapa y pintura. Que en un principio no debe suponer nada pero ya se sabe… mejor prevenir que curar, hay muchos golpes serios que los “ocultan” y no son tan fáciles de detectar.

Si la pintura no presenta buen aspecto, puede significar que ese coche ha pasado mucho tiempo a la intemperie (no leyeron nuestro post sobre cómo dejar parado un coche una larga temporada de tiempo), por mucho que el dueño te diga que siempre ha dormido en garaje, fíate de tus ojos. Si hay una zona en la que apreciáis que el color es parecido pero no el mismo que el de la totalidad del coche, seguramente se trate de alguna pieza de repuesto que se haya cambiado por algún percance.

El motor es algo que si no se sabe del tema va a ser complicado revisar, pero a grandes rasgos podríamos dar algunos consejos. Un motor en mal estado se nota a la legua, no al verlo (que también) sino al arrancarlo… si el sonido no os convence es por algo. Otra cosa que debe hacernos desconfiar sobre el motor es encontrárnoslo limpio… ya que los motores suelen limpiarlos para esconder fugas. Siempre es mejor ver un motor con su suciedad normal y confirmar que no hay ninguna fuga aparente.

Revisar la correa de distribución también es un factor importante ya que cambiarla va a costar un dinero, revísala junto con el estado y nivel de aceite. Aunque como decíamos antes, esto es mejor que lo haga un experto.

Revisa las puertas, que cierren correctamente a la vez que los espejos y retrovisores. Una puerta descuadrada, un espejo que no sube y un retrovisor que no se puede regular ya sabéis lo que significan… problemas.

Comprobad el correcto funcionamiento de los limpiaparabrisas y el estado de ellos, que al final todo suma y cambiarlos te supondrá un gasto extra.

Échale un ojo a los bajos del coche de segunda mano, si en ellos se ven manchas de aceite u otro tipo de fugas sospecha, también controla la posible corrosión, si hay zonas oxidadas o zonas con pequeñas burbujas hay que tenerlo en cuenta.

El estado de los frenos y las pastillas de freno también es primordial, a la vez que el estado de las ruedas y amortiguadores. Comprueba la banda de profundidad de las ruedas para ver la vida útil que les queda y los amortiguadores. Por cierto si te preguntas por qué las ruedas de los coches van hacia atrás, échale un ojo al artículo.

Para comprobar los amortiguadores una técnica muy simple es empujar el coche con fuerza, si éste se queda rebotando como si de un barco varado se tratase más de dos veces, significa que los amortiguadores puede que no estén en buen estado. Obviamente un claro síntoma de que algo va mal con los amortiguadores y los frenos es que hagan ruidos cuando se utilizan, por lo que siempre es recomendable darse un paseo con el coche y ponerlo un poco a prueba.

Revisa que todas las luces funcionen correctamente, freno, posición, largas, cortas, antiniebla delantera y trasera y todas las que tenga el coche. También una revisión del estado de los faros es conveniente, si éstos se encuentran muy oscuros por lo que sea puede ser que tengamos que cambiarlos en no mucho tiempo.

Revisemos el interior del coche

Lo que todo el mundo va a ir a ver como locos en el interior es sin duda el kilometraje del coche de segunda mano, este es un factor bastante importante dado que nos muestra cuánto uso se ha hecho del mismo a la vez que es determinante a la hora de valorar económicamente un coche de segunda mano. Por esto mismo los kilómetros del coche van a ser lo primero que modifiquen aquellas personas que quieran colarnos un coche de segunda mano en mal estado o al menos más utilizado de lo que dicen (y que ha propiciado la creación de este post).

Este tipo de estafa aunque no lo creáis está muy arraigada, es lo que se conoce en el mundillo como un “afeitado” a los kilómetros reales, pero… ¿Qué podemos hacer frente a esto?.

Para intentar conocer si los kilómetros que marca el cuentakilómetros del coche son reales la verdad es que deberíamos tener un ojo bastante amaestrado pero como no es el caso, veamos en qué debemos fijarnos. Lo principal sería un desgaste en el interior, en concreto en las zonas que se utilizan en el uso diario del coche, como por ejemplo serían la palanca de cambios, el volante, el aire acondicionado, los botones de la radio, etc. Si estos elementos están muy desgastados pero el cuentakilómetros nos dice que tiene 50.000 km pues lo primero que debemos hacer es sospechar.

La tarjeta de la ITV donde se van apuntando los kilómetros o las revisiones que se han ido realizando en el taller también puede ser una opción para ver si los kilómetros son reales, pero una cosa os digo… si quieren os van a engañar, ya que muchas veces es muy difícil de demostrar para un ciudadano de a pie que un coche ya sido “afeitado”.

En el interior debemos comprobar el estado del salpicadero en general, comprobar como antes decíamos todas las  luces, mecanismos como el limpiaparabrisas, etc.

Enchufad el aire acondicionado y la calefacción, comprobad que enfría y calienta sin problemas. Si veis que no enfría como debería puede ser que necesite una recarga del aire acondicionado y quieras que no, otros 40€ aproximadamente que se suman a la cuenta de gastos en caso de comprar el coche de segunda mano.

Hablando de interior del coche, comprobad que todo aquello que se debe mover se mueva, como por ejemplo los asientos, que se reclinen, el apoyabrazos, etc… ya que esto es muy importante a la hora de llevar una correcta posición al volante.

Otro “truquillo” para comprobar el estado del sistema de frenos es pisar el freno a tope durante medio minuto y ver si al soltarlo vuelve a su posición inicial sin problemas, si por lo que sea lo hace lentamente o directamente no lo hace, puede significar que el sistema de frenos tiene alguna fuga.

Prueba a arrancar el coche para ver si lo hace sin problemas o no, ya que si por lo que sea le cuesta arrancar puede ser que el motor de arranque o la batería no estén en muy buen estado, y como decíamos antes… eso es dinero que se va a gastar próximamente.

De momento no caigo en más cosas, si caéis en algún punto más de revisión importante dejadlo en comentarios y gustosamente lo añadiré al post, recordad que esto lo escribo para ayudaros a la hora de comprar un coche de segunda mano sin que os estafen, ya que hay mucho “listo” suelto por ahí. Espero que tengáis buena suerte en vuestras futuras compras y recordad siempre que un coche viejo aunque sea más barato a la hora de comprarlo, siempre tendrá cosas escondidas y tendréis muchos más gastos en averías que uno nuevo (algo lógico, o al menos debería ser así).

Un saludo, La vida cotidiana.

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