¿Dónde están los huevos blancos de gallina?

desaparición de los huevos blancosLa extraña desaparición de los huevos blancos de gallina

Hoy ha llegado a redacción (así nos creemos más importantes 😉 ) un ejemplo clarísimo de la conducta social de las personas y cómo condiciona enormemente el mercado. Es el caso de lo que ha sucedido con los huevos blancos de gallina. Hará cosa de unos 10 años se podía elegirentre blancos o marrones, pero poco a poco han ido desapareciendo . ¿Por qué?

Así de primeras tenemos que decir, por si recibimos algún comentario al respecto que, en comparación con los huevos marrones, la diferencia de producción y ventas es bestial, pero eso no quiere decir que alguna tienda aún los ofrezca porque siempre hay un público específico.

Para empezar a ponernos «intelectualmente en forma» con la temática de los huevos (quién sabe si puede surgir esta conversación con los amigos 😉 ) vamos a contaros el por qué de la diferencia del color.

¿Cómo se origina la diferencia entre los huevos marrones y los blancos?

La única distinción entre un blanco y marrón es su cáscara. Bueno, podríamos decir que existen mínimas diferencias en cuanto a las contenido nutricional, pero sobre todo depende de la gallina. Sin embargo, ya os anticipamos que esta pequeñísima o minúscula diferencia no es el origen de la elección del marrón sobre el blanco.

La diferencia de color radica en la raza de la gallina. Hay determinadas clases que en la formación del huevo depositan pigmentos blancos y otros marrones. Sin embargo, esto no es una ciencia perfecta. En muchas ocasiones salen huevos de color distinto al blanco puro o marrón, adquiriendo tonalidades rojizas o azules. Lo que pasa es que el consumidor al fin y al cabo no llega a verlos porque se desechan, aunque también interviene la selección genética. Si una gallina siempre produce pigmentación distinta al color puro, se desecha y se elimina su descendencia, escogiendo así únicamente gallinas que produzcan huevos o bien púramente blancos o bien púramente marrones.

No hay otra diferencia a parte del color. Ni más o menos sabor ni mayor o menor tamaño. El resto es pura sugestión.

gallinas marrones huevos morenos
Huevos marrones o morenos de gallinas marrones

Huevos marrones VS Huevos blancos ¿Quién decidió el ganador?

La decisión de elegir uno u otros era cuestión de cada familia (cada madre por así decirlo) y también estaba ligado a las costumbres heredadas. Si la madre de nuestra madre compraba huevos blancos, era casi seguro que nuestra madre comprase también blancos y que nosotros, en un futuro, también comprásemos blancos. Pero todo cambió no hará tantísimo tiempo…

La clara diferencia de color entre uno y otro afectaba a nuestro subconsciente de la siguiente manera:

Huevo blanco: mayor higiene y pureza.

Huevo marrón: mayor naturalidad.

En esta encarnicada lucha entre la higiene y la naturalidad ganó este último en la decisión de compra. Al principio se valoraba más la higiene y la pureza de un huevo blanco, y también estuvo condicionada por el tipo de gallina. Ésta era más pequeña (comía menos) y producía el mismo tamaño de huevo y la misma calidad, así que por parte de los empresarios perfecto, menos coste.

Por otro lado, los huevos marrones eran aquellos que si algún familiar o amigo tenía un corral, los traía del pueblo, por lo que el huevo marrón fue ganando terreno como un producto natural, de pueblo, casero. Esto también condicionaba mentalmente al sabor, ya que se asociaba el marrón con una gallina alimentada naturalmente y cuidada por el abuelo y los huevos blancos con grandes explotaciones avícolas. 

No obstante, que no te vendan la gallina de los huevos de oro, que sea marrón no quiere decir que sea fresco, y a lo largo de nuestra vida cotidiana podremos encontrarnos con alguno «caducado». ¡No os preocupéis! hay un truco facilísimo para saber si está en condiciones o no. ¿Quieres saberlo?

huevos azules
Quién sabe si dentro de 10 años se pondrán de moda los huevos azules…

Y el ganador del combate es… ¡el huevo marrón!

El empresario, que no es tonto, se dio cuenta de que el público cada vez más prefería la naturalidad de un huevo marrón ante la higiene de un huevo blanco y sustituyó la raza de las gallinas. Poco a poco, la producción de huevos marrones fue aumentando hasta el punto de que se equilibraron las fuerzas (ventas) entre los dos colores, pero aún así el marrón iba superando poco a poco a la venta de los blancos.

El cliente ya había elegido y los productores, que sólo pueden hacer lo que el cliente ordena (y tampoco quieren perder dinero, claro está) masificó la producción de huevos marrones en detrimento de los blancos. Luego también se demostró que las gallinas que producían los huevos marrones eran mejores ponedoras, a pesar de que tenían un tamaño más grande (comían más). Todo obedece a cuestiones comerciales.

Aun así, hoy podemos seguir viendo de forma aislada algunos comercios que aún continúan ofreciendo huevos blancos, porque tienen público. Algunos continúan añorando el color blanco o simplemente lo hacen por salirse del rumbo que establece la población y poder decir orgullosamente: «Yo consumo huevos blancos«.

¿Solucionada las curiosidades existentes sobre los huevos?

Un saludo. La vida cotidiana

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