El corte de digestión

corte de digestión¿Qué es el corte de digestión?

Todos nos acordamos de nuestra infancia cuando pasábamos el día en la playa y, deseosos de entrar en el agua después de comer, teníamos que esperar casi 1 hora en la arena por obligación de nuestra madre. ¡No entres en el agua que te da un corte de digestión! ¿No has querido resolver desde tu infancia esta curiosidad?¿Es un mito de nuestras madres o tiene su punto de verdad? Vamos a contarte algunas cosas…

Ahora estamos iniciando la fecha clave en la que se producen las primeras batallas madre-hijo. La de la crema solar por todo el cuerpo y la del corte de digestión. La primera está totalmente justificada, hay que protegerse del Sol (más adelante hablaremos de los peligros de tomar el Sol sin protección). Pero la segunda, la del corte de digestión, está situada en una delgada línea entre el mito y la realidad. Está lleno de curiosidades, así que vamos a ir por partes.

El corte de digestión, conocido médicamente como hidrocución, es una diferencia brusca de temperatura que recibe el cuerpo, que se encuentra a una temperatura muy superior a la del agua. Esto ocasiona un reflejo de inhibición de la respiración y la circulación, generando una sobrecarga cardíaca que puede ocasionar un parada cardiorrespiratoria.

corte de digestión

¿Por qué se conoce como corte de digestión?

En este aspecto tenemos que decir que el nombre no tiene nada que ver con la hidrocución, ya que, de hecho, en ningún momento del párrafo anterior hemos mencionado la comida. No se trata de un fallo del proceso digestivo ni tiene como requisito indispensable para que ocurra el haber comido recientemente. Simplemente ocurre por la gran diferencia de temperatura a la que sometemos nuestro cuerpo de forma repentina.

¿Cuándo suele ocurrir el corte de digestión?

Quizá pueda haber una relación entre la hora de la comida y el corte de digestión, pero no tiene nada que ver con lo que comemos. Los ingredientes que necesitamos para que suceda la hidrocución son, o bien una temperatura corporal muy alta (horas de máxima radiación solar, entre las 14 y las 16 de la tarde, hora de la comida) o bien agua muy fría.

 Cuando ingerimos algo, dependiendo de lo que sea, puede llegar a tardar más de 4 horas en digerirse, por lo que si cumplimos a rajatabla la teoría de no bañarse mientras estamos haciendo la digestión, seguramente no entraríamos al agua hasta las 7 u 8 de la tarde, con lo cuál no tendría ningún sentido ir a pasar el día a la playa.

Lo que sí está comprobado es que cuando realizamos una comida copiosa, nuestro cuerpo se encuentra más susceptible a un cambio brusco de temperatura (notamos más las variaciones de calor o frío) y sufrir mareos.

corte de digestión

La técnica para entrar en el agua y evitar el corte de digestión

Acabamos de engullir un bocadillo gigante, un trozo de tortilla de patata, ensalada, embutido… y por si pensábamos que no teníamos sitio para el postre nos metemos entre pecho y espalda 2 trozos de sandía. Estamos llenísimos y no nos cabría ningún alimento más. Sin embargo nos apetece darnos un baño en el agua para refrescarnos. Lo que tenemos que evitar a toda costa es tirarnos en plancha al agua. Hay que entrar de forma tranquila y avanzar lentamente. Nos mojamos las muñecas, el cuello, la cara, etc. La cabeza es lo más importante. Una vez ya hemos «probado» el agua y nuestro cuerpo está habituado a la temperatura, podemos sumergirnos en ella sin problemas. Eso sí, no os recomiendo nadar ni hacer actividades enérgicas ya que estáis haciendo la digestión y podéis devolver la comida como si de un ipecac se tratase.

El próximo día os traeremos muchas más curiosidades! Un saludo, ¡seguid con vuestra vida cotidiana!

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