¡Eureka! El baño de Arquímedes

En La Vida Cotidiana nos llaman mucho la atención los descubrimientos que surgen casi de forma espontánea, sin motivo aparente. Este motivo es el que hace que hoy te vayamos a explicar el origen de uno de los principios básicos de la ciencia y la expresión que se ha hecho popular desde aquel momento, aunque por el título ya puedes ir intuyendo de qué va la cosa.

El baño de Arquímedes en la escala tiempo

Vayamos hacia atrás en el tiempo, en concreto un par de milenios. Nos situamos en el siglo II a.C. en la ciudad de Siracusa, en la actual Sicilia. Allí encontramos a uno de los personajes más influyentes e importantes en la historia de la ciencia cuyos descubrimientos siguen siendo la base para los avances en este campo en nuestros días: Arquímedes.

Como sabéis, Arquímedes fue famoso por ser un gran matemático, astrónomo, físico e ingeniero, y es que en aquellos tiempos se tocaban todas las ramas y uno era experto en todo.

No vamos a contar todas las hazañas de este gran personaje ni sus relevantes aportes a la ciencia porque necesitaríamos mucho de tu tiempo y sabemos que tú lo que quieres es saber el por qué de cosas que nos encontramos en nuestro día a día, en nuestra vida cotidiana, por lo que vamos a concretar en explicarte el origen de la expresión “eureka” y todo lo que lleva consigo.

No es oro todo lo que reluce

Por aquella época, reinaba en la zona el rey Herón II de Siracusa. Este rey le dio a un orfebre una cantidad de oro junto a otra cantidad de plata para que realizara una corona para él. Hasta aquí todo normal para la época. Pero cuando el orfebre le entregó la corona ya hecha, el rey no estaba muy conforme porque pensaba que no estaba todo el oro que le entregó en esta corona, es decir, que el orfebre le había hecho la jugarreta de colocarle menos oro y quedarse con la diferencia. Vamos, que los chanchullos ya estaban a la orden del día y no es solo cosa de nuestro tiempo.

Pero claro, ¿cómo podía demostrar este rey que este orfebre le había engañado? Es ahora cuando entra en acción Arquímedes, ya que es a él a quien el rey Herón II se le encomienda la tarea de que comprobara si las sospechas del propio rey eran verdaderas o si el orfebre había realizado su trabajo correctamente.

A primera vista, y poniéndonos en la piel de la gente en aquella época, podríamos pensar: se funden los materiales de la corona y se pueden saber qué es plata y qué es oro. Error. La condición más importante que el rey le impuso fue que la corona se tenía que mantener intacta, que las comprobaciones que tuviera que realizar se harían sin dañar la misma.

Arquímedes estaba desorientado, sin saber por dónde coger este tema para sacar conclusiones pero fue en una situación cotidiana donde encontró la clave.

Baño de Arquímedes

 Un día que fue a tomarse un baño cuando se percató de que al introducir su propio cuerpo en la tina llena de agua, ésta subía de altura y que si volvía a salir de la tina, el agua bajaba. ¿Qué significa esto? Que si el propio Arquímedes introducía la corona en un recipiente lleno de agua podría ver la altura que se alcanzaba y la podía comparar con el peso de oro y plata que el rey le dio al orfebre haciendo la misma operación. Ésa era la solución. Cuando se dio cuenta de lo que había conseguido, Arquímedes salió de la tina corriendo a celebrar su euforia gritando “¡Eureka! ¡Eureka!” que en griego significa “¡Lo conseguí! ¡Lo conseguí!”. Lo que pasa es que el bueno de Arquímedes no se vistió en ese momento de exaltación y celebró su victoria desnudo por las calles de Siracusa.

¿Qué pasó al final?

Se hicieron las comprobaciones y la altura del agua que subía al introducir la corona ya realizada era menor que la altura del peso de oro y plata que el rey le entregó en un primer momento al orfebre. Recordando que densidad es masa dividido entre volumen, si en teoría, la masa de material de oro y plata era la misma, si el volumen disminuía (la altura del agua era menor) era porque la densidad de los materiales era menor, es decir, que se usaba más plata que oro. Esta conclusión le obligó al orfebre a decir la verdad, que en efecto, usó más plata que la convenida para quedarse con algo de oro.

El famoso Principio de Arquímedes

No podemos terminar esta clase de historia-anécdota de la ciencia sin citar el principio básico que surge de todos estos hechos, que no es más ni menos que el Principio de Arquímedes, que dice que:

“un cuerpo total o parcialmente sumergido en un fluido en reposo, experimenta un empuje vertical y hacia arriba igual al peso del volumen que desaloja”.

Si quieres aprender más sobre Arquímedes, te dejamos un vídeo de un documental sobre él. Habrá cientos en internet pero nosotros te dejamos uno para que vayas abriendo boca:

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