Scopaesthesia o y el efecto de «sentirse observado»

Muchas veces hemos ido andando por la calle o estábamos sentados en un sitio y hemos notado que nos miraban. Inmediatamente buscábamos al culpable o lo atribuíamos a efectos paranormales. Este sentimiento tiene nombre y se conoce como scopaesthesia o escopaestesia.

Este fenómeno paranormal conocido también como efecto de mirada psíquica es una teórica capacidad innata de los seres humanos que son capaces de sentir una mirada furtiva y ponernos en alerta. 

De hecho, muchas personas afirman que cuando han notado este efecto de scopaesthesia, inmediatamente han girado la cabeza y se han encontrado con que había gente mirándola. Algunas encuestas realizadas al público general han encontrado que cerca del 90% de los entrevistados han afirmado que alguna vez han tenido esta sensación y realmente se ha cumplido.

Esta curiosidad ha evolucionado a lo largo de los años, hasta el punto que la ciencia se ha metido por medio. El efecto de la mirada psíquica fue investigado desde 1898 por varios psicólogos, entre ellos el inglés Edward B. Titchener.

Todas las pruebas científicas realizadas fueron no concluyentes o dieron resultados negativos descartando la telepatía y la superstición. Por lo tanto, ninguna de estas experiencias ha sido validada en experimentos científicos y forma parte de una simple casualidad que tiene el 50% de probabilidad de cumplirse (me miran o no me miran).

¿Existe evidencia científica de la Scopaesthesia?

Tal ha llegado el punto de esta curiosidad, que la Scopaesthesia ha pasado por muchísimos ensayos científicos y pruebas, utilizando cámaras de video, telescopios, espejos e incluso realizado en animales.

Sin embargo, muchos de ellos han sido rechazados dada la imposibilidad de reproducir el ambiente natural en el que normalmente sucede la Scopaesthesia.

Efecto Scopaesthesia

Investigaciones realizadas sobre la Scopaesthesia

Experimento de Coover

En 1913, el doctor Coover encontró positivos del efecto se sentirse observado en un 50,2% de las veces, algo insuficiente y que forma parte de la probabilidad normal, por lo que atribuyó esta teoría a hechos infundados sin más misterios.

Estudio de Poortman sobre Scopaesthesia

20 años más tarde del primer experimento, en 1939, volvió a reproducir las condiciones del ensayo pero con personas conocidas (amigos, esposas, etc.), estableciendo diferencias estadísticas en el porcentaje de Scopaesthesia, por lo que volvió a reabrir la discusión sobre este fenómeno paranormal.

Titchener

El psicólogo Edward Titchener volvió a la carga con los experimentos sobre Scopaesthesia, reproduciendo una serie de experimentos realizados en laboratorio que finalmente salieron negativos.

Otros ensayos realizados posteriormente por Williams, Breaud, Shafer y Andrews (1983 y 1993) han encontrado efectos positivos, mientras que otros autores concuerdan que los resultados son totalmente al azar.

Conclusiones sobre la Scopaesthesia y el sentirse observados

La realidad de todos los experimentos llevados a cabo desde 1989 han sido, en algunos casos, positivos y, en otros, inconcluyentes. Por tanto, a día de hoy aun es complicado definir si este efecto paranormal de la Scopaesthesia o escopaestesia es realmente algo que pueda suceder o forma parte del mero azar.