Dando luz a la factura eléctrica y las tarifas energéticas

Desde el 2009, los ciudadanos españoles pueden contratar a la compañía eléctrica que quieran, y eso trae muchísimas ventajas a la hora de elegir pero también verdaderos quebraderos de cabeza sobre qué empresa y tarifa elegir entre todas las que nos ofrecen.

Por contra, el coste energético sigue creciendo anualmente y es preciso entender qué es lo que realmente pagamos y cómo se distribuye la factura. De ahí que queramos dar un poco de luz informativa sobre las tarifas luz y cuál es la que mejor se puede adaptar a nosotros.

Distinguir entre comercializadoras y distribuidoras

Anteriormente, la luz estaba reñida a unas pocas empresas distribuidoras que eran las encargadas de todo. Desde llevar la energía al punto de la vivienda, el mantenimiento de la red, la instalación de contadores, etc.

Ahora hay que diferenciar entre estas distribuidoras y las comercializadoras. Éstas últimas compran energía a las distribuidoras y establecen sus propios precios, aumentando la variedad de tarifas para hacer más atractiva la oferta energética al usuario final.

Dentro de estas comercializadoras, distinguimos entre comercializadoras de mercado regulado y comercializadoras de mercado libre.

En España hay 5 zonas principales de distribución energética, por lo que solo hay 5 distribuidoras. Nosotros no podemos elegir la distribuidora, pero sí la comercializadora. Actualmente hay más de 500 repartidas por todo el territorio español, y los cambios entre compañías se realizan sin coste para el usuario final, por lo que hay un buen abanico donde elegir.

Actualmente, la mayoría de las comercializadoras que trabajan por libre suelen ofrecer tarifas muy competidas con diferentes opciones (discriminación horaria, descuentos por carga de vehículos eléctricos, etc.). No suelen tener permanencia e incluso ofrecen ofertas de mantenimiento del precio de la luz durante meses.

¿Es complicado cambiar de compañía eléctrica?

Hoy en día, con un mercado liberalizado, cambiar de compañía eléctrica es tan fácil como cambiar de compañía telefónica. Tan solo tenemos que buscar nuestra tarifa de luz adecuada, la que más se ajuste a nosotros, y contratarla.

Todo el proceso de conversión, altas y bajas en el suministro de potencia son llevados a cabo entre la empresa distribuidora y comercializadora, por lo que no tendremos que calentarnos mucho la cabeza en ese proceso.

A la hora de darnos de alta, se suelen pedir los datos habituales como nuestro nombre, dirección, potencia que queremos contratar y el código CUPS (dígitos numéricos que aparecen en la factura de la luz).

Ahorro factura luz

Entendiendo la factura de la luz

Cuando tenemos una factura ante nosotros, vemos muchos números distribuidos en diferentes tablas, y para mucha personas (especialmente mayores), puede ser difícil de comprender.

Una factura de la luz se compone de 2 partes principales:

  • Potencia contratada: un valor fijo que se paga todos los meses.
  • Consumo realizado: varía en función del consumo eléctrico, mucho más alto en invierno y verano por usar aparatos como el aire acondicionado, radiadores, etc.

Para complicarlo un poco más, también encontramos el coste de alquilar el contador y los impuestos derivados del consumo eléctrico.

Sin embargo, muchas empresas ofrecen ya gráficos de consumo que nos permiten entender cómo variamos nuestro consumo dependiendo del mes.

Cómo ahorrar en la factura de la luz

Existen miles de artículos donde se ofrecen consejos acerca de cómo ahorrar en la factura de la luz. Nosotros queremos verlo desde el punto de vista de analizar la factura.

Además de todos los consejos alternativos que seguro conocerás de sobra, como no dejar aparatos encendidos innecesariamente, regular el termostato o adaptar nuestra ropa al entorno en el que vivimos, hay que coger boli, hoja y calculadora para hacer bien los números.

¿Discriminación horaria o no?

Analiza cuánto tiempo pasas en casa y cuándo realizas el mayor consumo de energía. Si trabajas durante la mañana y tarde, lo más probable es que sí necesites una tarifa de luz discriminada, con precios de energía mucho más económicos por la noche (tarifa valle).

De esta tarifa discriminada, también podemos encontrar tarifas punta (12 a 22h), especialmente para personas que trabajan solo por la mañana o trabajan por la noche, o tarifas valle, donde el descuento se realiza por la noche, cuando solemos conectar aparatos de aire acondicionado o calefacción de alto consumo.

Para aquellas personas que pasan mucho tiempo en casa y distribuyen el consumo eléctrico durante todo el día, quizá interese tarifas que mantienen los precios de consumo fijo durante todo el día.

Para diferenciarlo, responde internamente a estas preguntas. 

  • ¿En qué franja del día no suele haber nadie en casa?
  • ¿Cuándo sueles encender el aire acondicionado o la calefacción?
  • ¿Tienes el calentador de agua encendido todo el día o lo conectas solo 30 minutos antes de la ducha o baño?
  • ¿Tienes un horario fijo de poner lavadoras y secadoras o solo lo haces «cuando toca»?

Éstas preguntas y otras parecidas son las que te ayudarán a definir cuál es tu tarifa de luz ideal y el horario de mayor consumo. Además, también tienes que considerar todas las opciones de ahorro energético, como bombillas de bajo consumo, alta carga del lavavajillas, tener un termostato que regule la temperatura de la casa, y un largo etcétera.