Tormenta solar de 1859. Evento Carrington

Hoy en La vida cotidiana vamos a ver otra de las curiosidades que nos gustan. En este caso se trata de la tormenta solar de 1859, la más grande y potente de la que se tienen registros. A este portento de la naturaleza también se le conoce como Evento Carrington.

Está claro que ninguno de los que nos leéis estuvo ahí para ver la tormenta solar, y estas cosas si  alguien no te las cuenta o tú no investigas, no te enteras ni de que ocurrieron.

Para hablar de este acontecimiento tenemos que remontarnos al 28 de agosto de 1859, y como sabréis, en aquella época no existían los ordenadores ni la tecnología para registrar estos eventos, por lo que los datos que se tienen provienen de registros manuscritos como diarios, cuadernos de bitácora, etc.

Todo comenzó cuando empezaron a avistarse unas manchas solares en la superficie del sol cuyas dimensiones no eran normales. El científico Carrington, que en aquellos momentos se encontraba solo en el observatorio, se encargó de dejar plasmadas las manchas solares en sus bocetos, pero lo que no se podía esperar es que de esas manchas solares saliera un impresionante estallido de luz.

A las horas, intensas auroras boreales iluminaron la oscura noche. Desde Norte América a Panamá, dicen los registros que se podía leer el periódico con las intensas luces rojas y verdes. Como curiosidad os diré que algunos mineros se levantaron y empezaron a desayunar creyendo que estaba amaneciendo.

Evento Carrington de 1859

En realidad ocurrieron dos eyecciones de materia coronal, la primera de ellas tardó unas 40-60 horas en llegar a la tierra e iba acompañada de un gran campo magnético helicoidal. La segunda eyección tardó solo 17 horas en llegar a la tierra ya que aún no se había llenado el vacío que dejó la primera eyección.

Para aquellos que no sepáis cómo se producen las auroras boreales y su relación con el campo electromagnético de la tierra os prometo que en próximas entradas de La vida cotidiana lo explicaremos.

Peligros de una Tormenta solar o Evento Carrington

Pues de una forma amplia podríamos resumirlo en que toda nuestra tecnología se iría al garete. Todo aquello que se alimente de electricidad dejaría de funcionar.

La NASA (sí, la misma que posee la máquina para fabricar nubes) y la OCDE creen que si un evento Carrington ocurriera de nuevo, alguna de las consecuencias serían:

Destrucción de todos los satélites que orbitan alrededor de la Tierra por lo que todo lo que depende de ellos también desaparecería, como por ejemplo el sistema GPS, las telecomunicaciones, televisión, internet, radio, etc…

Se produciría un caos en el suministro eléctrico, suministro de aguas, en todo tipo de transportes, grandes incendios, alteración de todos los microchips del mundo (pasando a ser Google la gran dueña del mundo, más de lo que es hoy en día, ya que posee bajo tierra búnkeres distribuidos por todo el mundo donde almacena miles de millones de microchips por si una tormenta solar de éstas características ocurriera de nuevo, por no hablar sobre la información y el valor que ella tendría para “reconstruir”), y todo tipo de alteraciones que te puedas imaginar.

Pero esto no es todo, sino que serían las consecuencias primarias por llamarlas de alguna manera. Lo peor estaría por llegar.

Las centrales nucleares serían imposibles de refrigerar, produciéndose múltiples explosiones y su respectiva radioactividad a lo largo del globo terráqueo. Las reservas de combustibles se agotarían a los pocos días, no existiría la medicina como la conocemos, las ciudades se despoblarían ya que no llegarían a ellas los recursos básicos como comida, luz, agua, se acumularían los desechos, se impondría la ley de la selva donde vive el más fuerte ya que los sistemas de seguridad (policía, bomberos, etc…) estarían colapsados o no existirían.

Creo que no podemos hacernos ni la más mínima idea de lo fea que se podría llegar a poner la cosa tras una tormenta solar de estas características.

Se podría resumir en un completo CAOS, un APOCALIPSIS para el que no estamos preparados ni mucho menos. Tardaríamos años en reponernos (como mínimo).

Origen del Evento Carrington

En 1859 no tuvo efectos tan devastadores porque no existía la tecnología que tenemos hoy en día ni tenían la gran dependencia que tenemos de ella. Se estima que una tormenta solar del nivel de un evento Carrington ocurre una vez cada 500 años, pero claro esto son estimaciones. De hecho ya se habló mucho sobre el tema el año pasado con las profecías mayas sobre la destrucción del fin del mundo en 2012.

Un saludo, La vida cotidiana.

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