Cómo planificar un viaje con un coche eléctrico

El cambio al coche eléctrico es un proceso ya casi irreversible, donde la flota de vehículos que se mueven bajo esta tecnología crece a ritmos agigantados. Sin embargo, planificar un viaje con un coche eléctrico no es tan sencillo como montarse en el coche de combustión y esperar que vayan apareciendo cada pocos kilómetros gasolineras que recarguen nuestro coche en menos de 5 minutos.

Y es que uno de los cambios más importantes cuando sustituimos nuestro vehículo de combustión por un motor de tipo eléctrico es la autonomía y el tiempo de recarga. De ahí que sea necesario realizar una buena planificación con las paradas para repostar y el tiempo completo de viaje.

Uno de los cambios fundamentales a la hora de pasar de un vehículo con motor de combustión a otro propulsado con motor eléctrico es la autonomía y la forma de volver a repostar o recargar. Y esto importa sobre todo cuando hacemos un desplazamiento de larga distancia.

En este especial, vamos a ver cómo planificar un viaje largo con un coche eléctrico y qué cambiaría respecto a un vehículo tradicional.

Qué hay que tener en cuenta a la hora de planificar un viaje con coche eléctrico

Autonomía del vehículo

Lo más importante de todo es conocer cuál es la autonomía de nuestro vehículo, dado que actualmente existe un gran abanico de marcas que abarcan desde los 250 km hasta los 600 km que implementan algunas marcas de mayor lujo y coste.

Si ponemos de media 300 km, que es lo que ofrece la mayoría de la flota, a partir de aquí podemos establecer los cálculos pertinentes.

Por otro lado, en algunas zonas es bastante frecuente averías y postes de servicio de carga no operativos, por lo que si llegamos con la reserva justa, podemos tener un problema grave. Siempre habrá que calcular una opción secundaria en caso de que la primera falle.

Puntos de recarga

Otro punto indispensable para viajar a destinos que superan los 300 km de distancia es controlar al dedillo dónde están situados los puntos de recarga. Tienes muchas aplicaciones donde encontrarás las diferentes electrolineras, la potencia de carga y los servicios que ofrecen mientras se carga el coche (cafetería, hoteles, etc.).

Además, para garantizar una óptima movilidad eléctrica, también es importante controlar los pagos automáticos en los puntos de recarga para coches eléctricos. Repostar y pagar directamente en el surtidor es una magnífica opción para acelerar el proceso y no alargar más el viaje.

Siempre habrá que marcar en el mapa los puntos de recarga con al menos un 15-20% de autonomía de reserva, ya que hay factores mucho más difíciles de controlar, como un posible atasco por accidente, un mayor uso del aire acondicionado o la orografía del terreno que puede apurar nuestra reserva antes de llevar al punto de recarga.

El óptimo de carga se realiza entre el 30-80% de carga de batería, ya que por encima del 80% la carga pierde eficiencia y tarda bastante más.

Controlar todo el «papeleo»

Está claro que los puntos de recarga eléctrica se han sumado a la tecnología móvil más avanzada, y muchos de ellos necesitan aplicaciones específicas para realizar los pagos. Por ello, recomendamos encarecidamente descargarnos y poner a punto todas las apps que necesitemos según las paradas que vayamos a realizar, siempre antes de la salida.

Algunas de ellas, como la de Endesa, necesita un tiempo de activación de la cuenta que pierdes en la carga, y el tiempo es oro.

Los consumidores adicionales de batería

La calefacción, la orografía del terreno o nuestra forma de conducir harán que esos 300 km suban ligeramente o, mucho peor, bajen por debajo de los 250 km. Y es que no es lo mismo ir desde una ciudad costera a 0 m del nivel del mar a otra ciudad situada a 500 m de altitud.

Idéntica situación si bajamos en verano, un día de ola de calor, donde necesitamos un buen sistema de refrigeración funcionando todo el tiempo de viaje.

Si ya hemos realizado algún viaje anteriormente, es aconsejable apuntar los km reales de autonomía que tiene, a pesar de que siempre puedan salir novedades en los viajes, especialmente cuando no hemos hecho esa ruta anteriormente.

Problemas actuales

Actualmente, seguimos teniendo un problema con respecto a los puntos de recarga repartidos en el territorio español. Si bien la demanda de coches eléctricos aumenta, no lo hace al mismo ritmo que la instalación de estos puntos de recarga. De hecho, el reparto por el territorio no es homogéneo, ya que la zona de Levante tiene muchos más puntos que en Galicia, por ejemplo.

Otro punto importante son los puntos de carga rápida, ya que actualmente son menos de 110 enchufes que entregan a 150 kW. Los más comunes, los dde corriente alterna, entregan potencia a 3,5 kW, 7 kW, 11 kW o 22 kW.